Hermanos narcos compraron la Ferrari de Diego Maradona y entregaban la vida de familiares como garantía

Actualidad 02 de enero de 2022 Por Diario de Tucumán
El clan Loza envió toneladas de cocaína desde Salta a Europa y lavó 15 millones de euros en tres años.
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José Gonzalo Loza, internado en un hospital de Madrid, tenía un negocio entre manos. La enfermedad que lo arrinconaba y la morfina que le administraban no lo detenían: los narcos colombianos esperaban hacer un envío de cocaína y él se negaba a entregar una propiedad como garantía. En cambio, preguntó: “¿Quién va?”. Estaba rodeado de sus hombres de confianza. Entre ellos, su hijo y principal heredero. Nadie respondió. Sabían que la persona que levantara la mano ponía en juego su vida.

Los micrófonos ambientales ocultos en la habitación del jefe del clan Loza, una organización de peso en el narcotráfico argentino, permitieron a los investigadores descubrir todos los secretos de la organización narco oriunda de Salta.

Tu familia puede ser la garantía de la operación

“Nunca vamos a encontrar una huella digital o una pistola humeante”. Con esta imagen, el fiscal Gabriel Pérez Barberá ilustró en su alegato final la importancia de la investigación que escaló hacia los niveles más altos de una de las estructuras del crimen organizado trasnacional más importantes de la Argentina, conformado por los hermanos salteños José Gonzalo, Erwin y Valdermar Loza.

El juicio, en el que también participó la Procunar, representada por el fiscal auxiliar Matías Álvarez, comenzó en mayo y terminó en diciembre de 2021. El líder no llegó a escuchar las condenas: murió en noviembre de 2019.

“Como todo negocio, en la compra de droga se necesita una garantía. Tiempo atrás, la garantía era alguien de la familia o una persona, tal como se ve en las series de Netflix. Pero llegó un momento en el que esa garantía no servía”.

De esta manera, un subcomandante de Gendarmería reveló en el juicio cómo el blanqueo de capitales se convirtió en una necesidad para continuar creciendo en el mercado narco internacional. Una vida ya era suficiente para cubrir las inversiones en grandes cargamentos mayores a los 100 kilos.

Pero volvamos a la habitación. El silencio que rodeó al moribundo narco no fue en vano. A los colombianos no les interesaba un crimen como moneda de cambio: preferían bienes materiales.

“Lo que servía como garantía eran las propiedades e inmuebles. La garantía ya no era voy a llevar a mi hijo, a mi sobrino, a un amigo. Ahora, si había que hacer un negocio con un proveedor, la única manera era mediante escritura. Entonces, el único fin no era el lavado, si no también poder seguir en el mercado ilícito de drogas”, explicó el detective.

Además, aseguró que el clan Loza mantenía conversaciones con carteles colombianos para coordinar envíos mediante contenedores “preñados”.

Cocaína hacia Europa

Una de las claves para dimensionar las ganancias de Los Loza se encuentra en los valores de la cocaína que enviaban al viejo continente: se estima que el kilo de cocaína en la frontera norte de Argentina tiene un precio de entre 3 y 5 mil dólares.

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